Valores

 

Una Práctica Marcial en donde NO se incluyan los Valores, es una práctica estéril, superflua, sin propósitos ni objetivos reales, es una práctica que no conduce a ninguna meta verdaderamente positiva.

De que sirven a final de cuentas “las patadas y mordidas” si la escencia del Arte Marcial no está presente??

Se debe considerar que una de las principales metas del Wushu, NO ES SER MEJORES PENDENCIEROS… SINO, SER MEJORES PERSONAS. También se debe de tener bien claro que MAS QUE UN BUEN PELEADOR DE TORNEOS… SE DEBE SER UN EXCELENTE GUERRERO PARA LA VIDA… UNA EXCELENTE PERSONA, SIEMPRE DISPUESTA PARA AYUDAR A LOS DEMAS. Categóricamente, no estamos en contra de las Actividades Deportivas desarrolladas por las otras Artes Hermanas, de hecho el  Wushu (Kung Fu) no esta divorciado de estas actividades, lo que estamos diciendo es que, todas estas Actividades, NO deberían abordar el primer escalón del Arte Marcial, sino, que este escalón debería cedérselo a los Valores y con ello se podrían evitar tantas malas acciones ejecutadas por personas encargadas de orientar a otros, como instructores y maestros de los diferentes sistemas marciales… incluyendo instructores y maestros de Wushu (Kung fu) al rededor del mundo, en el diario vivir.

Para evitar estos sin sabores Marciales, se debe de poner en practica constante este conocimiento de los Valores Morales y Espirituales. Obviamente, estos se van desarrollando durante el aprendizaje, por lo cual, siempre es bueno que desde la primera clase el estudiante se involucre con ellos.

Es natural que al inicio del Aprendizaje, lo mas seguro es que el estudiante, poco o nada practique los Valores y es notorio cuando este hace el primer contacto con la Escuela de Wushu (Kung Fu).

Usualmente cuando alguien tiene interés de iniciarse en el Wushu, siempre se le pregunta por qué le gustaría aprenderlo. Las respuestas van desde las más impensables hasta las más objetivas. Aquí muestro algunas al azar:

  • Me gustaría aprender para pegarle a mi vecino que me las debe.
  • Siempre quise aprender a pelear para no dejarme de nadie.
  • Bueno… más que todo lo hago por salud.
  • Tal vez porque me gusta el ejercicio.
  • Me gusta el Kung Fu porque lo veo bastante artístico.
  • Me siento inseguro y me han dicho que el Kung Fu podría mejorar mi actitud.
  • He visto películas y quiero aprender a hacer lo que se ve ahí.
  • El médico me dijo que buscara algo en que entretenerme.
  • Soy cinta negra y a pesar que he progresado en los danes, me siento estancado.
  • Siempre he sido admirador de las artes marciales.
  • Me gustaría ser como Bruce Lee, Jacky Chan o… ¿usted ha visto a Jet Lee?
  • Soy campeón de diferentes torneos y quisiera probar que tal es el Kung-fu.
  • Entrené en otro país y me gustaría continuar dentro de la misma línea.
  • Soy patinador, me deslizo sobre tubos y hago saltos complicados con mi patineta, fíjese que puedo hacer: 1,2,3,4,5,6,7,8… pero siento que me falta balance. Con el Kung Fu sé que puedo mejorar mi equilibrio.
  • Entre otras más.

China y el Wushu sirvieron de ensayo para crear el método disciplinario que hoy conocemos dentro de las Artes Marciales en general (japonesas, coreanas, tailandesas, etc). Entre aciertos y errores se desarrollaba el Arte Marcial dentro de un Monasterio de línea budista (Templo Shaolin), sin embargo, no todos los que ingresaban al Templo tenían buenas intenciones. Y debido a que inicialmente se les enseñaba Wushu desde el momento en que ingresaban, capitalizaban el material suficiente para sus propósitos nefastos y premeditados, y en la primera oportunidad (aún cuando no eran todavía unos expertos), se escapaban del Monasterio para cometer actos vandálicos a gente que estaba totalmente indefensa ante ellos, con ese poder Marcial que los caracterizaba. Esa falta de Valores de estos pocos, golpeó a todo el Templo, ya que fue cerrado por el gobierno durante muchos años y una de las razones fue ésta.

En la actualidad, en las Escuelas de Wushu, siempre se conserva el cuidado de no permitirle el ingreso a personas evidentemente antisociales y el tener en observación por un buen período a los nuevos que ingresan. En este período, el adepto aprende, obviamente cosas básicas que lo catapultarán hasta el Wushu como tal. Muchos, durante éste tramo de la práctica deciden por desertar (por variadas razones). Algunas de estas deserciones prematuras podrían ser por la falta de paciencia, la cual es necesaria, en una práctica como la nuestra.